En resumen
En pintura el beneficio está en el rendimiento de la pintura y en las horas, no en el presupuesto. El control de costes asigna pintura, material de preparación y tu propio tiempo al proyecto al que pertenecen, y así la «mano de más» y el día extra de preparación aparecen como coste en lugar de comerse el margen sin que lo notes.
En esta guía
Un pintor puede presupuestar una vivienda por metro cuadrado, comprar lo que parece la cantidad justa de pintura y terminar sin saber si el proyecto dio dinero. El presupuesto estaba bien. Lo que se movió fueron los litros, la preparación y las horas.
Esa distancia entre el presupuesto y el resultado real es lo que cierra el control de costes.
Por qué la pintura tiene un problema propio
La pintura se vende por litros, pero se gasta según el rendimiento, y el rendimiento nunca es exactamente el que promete la etiqueta. Una pared porosa, un cambio de color que pide dos manos, un techo que se bebe la imprimación: cada cosa añade material y horas que el presupuesto daba por supuestas que no habría.
En la preparación es donde más pierde el pintor. Cinta de carrocero, plástico, masilla, silicona, lijas, lonas y pequeño material cuestan poco por separado y suman mucho en un proyecto. La jornada de preparación que se convierte en jornada y media es coste de mano de obra puro que nadie apunta.
Con los costes recogidos, el proyecto se responde solo:
| Facturado, sin IVA | 2.400,00 € |
|---|---|
| Pintura e imprimación, 4 cubos de 15 l a 130 € | 520,00 € |
| Material de preparación y pequeño material | 140,00 € |
| Tu mano de obra, 34 horas a 30 € | 1.020,00 € |
| Ayudante, una jornada | 120,00 € |
| Kilometraje, dos viajes al almacén, 40 km a 0,30 € | 12,00 € |
| Gastos generales del proyecto | 60,00 € |
| Beneficio | 528,00 € |
Los costes suman 1.872 € y el beneficio es de 528 €, un margen del 22 % sobre lo facturado. No los 900 € que sugería el presupuesto. Los 130 € por cubo, las 30 € por hora, la jornada del ayudante y los 0,30 € por kilómetro son supuestos del ejemplo, no precios de mercado: usa los tuyos. Y la cifra solo existe si la pintura, la preparación y la mano de más se recogieron mientras el proyecto estaba en marcha.
El IVA va aparte. Con el tipo general del 21 %, la factura al cliente es de 2.400 € más 504 € de IVA, 2.904 €. Esos 504 € no son tuyos: los ingresas a Hacienda, así que no cambian el beneficio. En la reforma de una vivienda puede aplicarse el 10 %, y entonces serían 240 € de IVA y 2.640 € en total. Pero solo si se cumplen las condiciones del artículo 91 de la Ley 37/1992 del IVA, consultado en octubre de 2026: que las obras sean de renovación o reparación de una vivienda terminada hace al menos dos años, que el pago se haga por tarjeta, transferencia, cheque nominativo o ingreso en cuenta, y que el material que aportes no pase del 40 % de la base imponible. Con 520 € de pintura y 140 € de material sobre 2.400 €, el ejemplo queda en el 27,5 %. Si tienes dudas sobre un caso concreto, pregunta a tu gestor antes de facturar.
Beneficio por proyecto, no por mes
Control de costes por proyecto significa apuntar, para cada proyecto, lo que ingresó y lo que costó, para saber el beneficio de este repintado y no la media del mes.
El trabajo de pintura no es homogéneo. Una vivienda nueva con paredes lisas se pinta rápido y cubre en una mano. Un repintado con la casa ocupada, mucha preparación, recortes y cambios de oscuro a claro es lento y gasta mucho material. Si lo mezclas todo en un total mensual, nunca sabes qué tipo de trabajo paga y cuál pierde sin que lo notes.
Cuando sigues cada proyecto aparece el patrón: exteriores frente a interiores, obra nueva frente a repintado, pistola airless frente a brocha y rodillo. Eso te dice qué proyectos buscar y cuáles presupuestar más alto.
Los costes que debe seguir un pintor
- Pintura e imprimación (el coste que se mueve). Se compra por litros y se gasta según el rendimiento. La mano de más es el desvío más habitual.
- Material de preparación y pequeño material. Cinta de carrocero, plástico, masilla, silicona, lijas, lonas, rodillos, brochas. Poco cada uno, bastante en conjunto.
- Tus horas y las del ayudante. Pintar es sobre todo mano de obra. Tu tiempo, a la tarifa que pagarías a otro, es la partida más grande, y las horas de preparación son las que se borran de la memoria.
- Alquiler de equipo o de plataforma. Un equipo de proyección, un andamio o una plataforma elevadora alquilados para un proyecto concreto son coste de ese proyecto.
- Lo que se queda en gastos generales. La furgoneta, las escaleras que ya tienes, el seguro, la cuota de autónomos. Van a la contabilidad general del negocio, no al número de cada proyecto.
Cómo es un buen control de costes
La regla que lo hace funcionar: recoge el coste en el momento en que ocurre y únelo al proyecto en el mismo gesto. Cuando sales del almacén de pinturas, el ticket se registra en el aparcamiento, no esta noche ni el fin de semana. Las horas de preparación y la jornada del ayudante se apuntan igual. Al terminar, el beneficio es real porque se construyó compra a compra, no a base de recordar.
Puedes probar un presupuesto antes de comprometerte a nada. La calculadora de rentabilidad de proyecto toma el importe facturado, tu pintura y tu preparación y tus horas, y te da el margen en segundos, y la plantilla de control de costes en hoja de cálculo mantiene la misma imagen durante toda la temporada. Para el método completo, empieza por la guía de rentabilidad de proyecto y por cómo seguir los costes de un proyecto desde los tickets. Otros oficios tienen sus propios tropiezos: electricistas, carpinteros y autónomos de la obra en general.
El control de costes y tus impuestos son cosas distintas
En estimación directa del IRPF, un gasto es deducible si está vinculado a la actividad, registrado en los libros-registro y justificado, según el manual de la Agencia Tributaria. A Hacienda le interesan los totales por tipo de gasto, no a qué proyecto pertenecía cada cubo de pintura. Qué va en cada trimestre lo explica la guía de los modelos 130 y 303, y qué puedes deducir en un oficio, la de gastos deducibles del autónomo.
El control de costes es una herramienta de gestión, no un formulario fiscal: tu gestor usa los totales por categoría, tú usas las cifras por proyecto.
Para recuperar el IVA de una compra necesitas el documento justificativo, que es la factura (artículo 97 de la Ley 37/1992), con tu NIF. Un ticket sin tus datos no sirve para eso; la diferencia está explicada en factura, factura simplificada o ticket. Si escaneas cada ticket sobre la marcha, cuando llega el trimestre la justificación ya está ordenada y con fecha. Y si el ticket mezcla pintura de dos proyectos, desglosarlo por líneas evita cargarlo entero a uno. Si un término te suena nuevo, el glosario lo explica en claro.
¿Cuánto ganó de verdad ese proyecto?Beneficio y margen de cualquier proyecto en segundos.Qué hace VanReceipts por el control de costes en pintura
VanReceipts es una app para iPhone pensada para este flujo. Escaneas el ticket del almacén de pinturas desde el asiento de la furgoneta. La IA en la nube lee el total y cada línea, tú confirmas lo leído y eliges el proyecto al que pertenece; sin cobertura, el teléfono lee al menos proveedor, fecha y total. Añades tus horas y el beneficio del proyecto se actualiza en vivo: facturado, pintura, preparación, mano de obra, kilometraje y beneficio actual. Sin hoja de cálculo y sin reconstruir nada a fin de mes. El kilometraje se registra eligiendo origen y destino, o escribiendo la distancia tú mismo.
VanReceipts no presenta tus impuestos y no se conecta con ningún programa de contabilidad: exportas a Excel o CSV y se lo pasas a tu gestor.
Empieza por tu próximo repintado
Crea tu próximo repintado, escanea cada ticket, apunta con honestidad las horas de preparación y compara el beneficio final con lo que presupuestaste. Esa comparación te dice si tu intuición sobre rendimiento y horas es acertada o si la mano de más lleva tiempo costándote dinero.
Puedes mirar VanReceipts gratis con proyectos de ejemplo. Para registrar tus proyectos reales hace falta Pro, que cuesta 17,99 € al mes o 99,99 € al año, con 3 días de prueba gratis en el plan anual, e incluye presupuestos con IA, facturas, cobros con tarjeta, escaneos sin límite, mano de obra del equipo, historial completo de beneficios y sincronización con iCloud.
Lo que costó un proyecto terminado es el mejor dato para el siguiente presupuesto. Cómo presupuestar una pintura parte de los metros cuadrados y llega al precio, y el generador de facturas te deja poner preparación, manos y colores en líneas separadas.
VanReceipts (en el App Store de España: Facturas y gastos VanReceipts) es una app para iPhone para oficios: presupuestos con IA, facturas y cobros con tarjeta, con tickets, kilometraje y horas en el mismo proyecto para que veas lo que dejó. La IA en la nube redacta presupuestos y lee tus tickets, y tú confirmas todo antes de que se guarde. Forma parte de VanReceipts Pro: 17,99 € al mes o 99,99 € al año, con 3 días de prueba gratis en el plan anual. Puedes mirar antes con proyectos de ejemplo.




